Autor: Pablo Herreros Ubalde 6 noviembre 2018

 

1. El día que la ciencia descubrió las emociones

Todo empeoró después de Darwin 

El árbol de las emociones y los sentimientos

 

2. ¿Cuánto cerebro y cuánta conciencia son necesarios para sentir?

Un cerebro y un sistema nervioso preparados para sentir

Ser consciente de la propia existencia 

Un cerebro sobrevalorado

 

3. Maternidad e infancia

Progenitores adorables 

Las consecuencias de la ausencia de afecto en la infancia 

Las primeras clases de inteligencia social

Madres: el origen de la sociabilidad  y el entendimiento mutuo 

Crías de monos tocadas psicológicamente

Los primates cuidan a sus crías con síndrome de Down y otras enfermedades 

El día que la mamá elefanta Mae se reencontró con su pequeña Mabei

Consecuencias sobre la personalidad de diferentes estilos de maternidad  

La fórmula de una maternidad exitosa según Jane Goodall  


Autor: Pablo Herreros Ubalde 24 octubre 2018

En mi último libro “La Inteligencia Emocional de los Animales”, exploro qué piensan y sienten los animales, con especial atención a perros y gatos, sin olvidarme de otras especies. Comparo sus emociones y sentimientos para aprender sobre nuestra psicología pero para entender a los animales que son parte de nuestra familia para entender el origen del amor, el duelo, la depresión, el suicido, la risa y cientos de fenómenos más que hasta ahora considerábamos exclusivamente humanos pero que la ciencia ha revelado como comunes a muchas especies.
Un libro solo para animales sensibles.

Autor: Pablo Herreros Ubalde 11 abril 2018

 

La amistad y el cariño son muy parecidos a la comida. Las personas tenemos una necesidad de inclusión en la sociedad y de tener relaciones cercanas. Somos verdaderos “animales sociales” y son fundamentales para sobrevivir. De hecho, las consecuencias de la soledad son devastadoras, siendo uno de los factores de mayor riesgo a la hora de contraer enfermedades físicas y psicológicas. Para que compruebes hasta qué punto son importantes las relaciones, a continuación te menciono 8 consecuencias positivas demostradas científicamente que el hecho de estar bien acompañado tiene sobre nuestra fisiología y comportamiento:


Autor: Pablo Herreros Ubalde 2 abril 2018

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En la India, en una zona remota de la región en Rajasthan, las mujeres no solo amamantan a sus hijos, sino también a bebés de ciervo y otros animales huérfanos.Puede ser chocante para los occidentales urbanos, pero entre la tribu ‘Bishnoi’, los animales son parte de la familia. Las madres amamantan a huérfanos y heridos de varias especies. No conciben que sea de otra manera.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 12 marzo 2018

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Una vez más se repite la historia de lealtad perruna desgarradora. Este perro pertenecía a un hombre sin hogar de 59 años que fue herido por un navajazo en una pelea callejera en Novo Horizonte (Brasil). Le llevaron en ambulancia y el perro le siguió hasta las puertas del Hospital de Santa Casa de Novo Horizonte.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 9 marzo 2018

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La ciencia comienza a descubrir otros beneficios del poder no tenidos en cuenta hasta ahora. Durante el desastre nuclear de Chernobil (Ucrania), las personas más humildes, normalmente las menos vinculadas al Partido Comunista, murieron o enfermaron en mayor porcentaje que las mejor conectadas. Algunas familias tuvieron que quedarse y posteriormente tampoco pudieron pasar temporadas fuera de la zona para hacer descender los niveles de radiación en su cuerpo. Éstas desarrollaron un mayor número de tumores y por término medio fallecieron antes.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 7 marzo 2018

 

Pregunta de un lector:

¿Hasta qué punto el cerebro es plástico Pablo? Creo profundamente en la plasticidad cerebral, y la pongo al límite, pero no acabo de conseguir los resultados deseados. Mi autoconocimiento, con toda la modestia, es casi insuperable; ahora tengo 32 y estoy orgullosísima de mi crecimiento personal. No obstante, tengo un nerviosismo latente no atribuible a ninguna enfermedad, especialmente cuando hablo en público o cuando me siento escuchada. También me cuesta mucho mantener mi mente a raya; probablemente esto se originase en mi infancia, con un padre que no escuchaba y una madre demasiado ocupada y para la que yo era demasiado complicada de gestionar. He practicado risoterapia, yoga, reiki, meditación, y todo esto me funciona maravillosamente bien, pero mi nerviosismo sigue allí. Mi pregunta es: ¿qué más puedo hacer para moldear y cambiar esta parte de mi cerebro? ¿Qué técnicas puedo probar?

Responde: Pablo Herreros Ubalde


Autor: Pablo Herreros Ubalde 2 marzo 2018

 

 

El día que entré a La Cueva de la Pasiega sentí que aquel lugar en las profundidades de la tierra tenía algo especial. No era como las demás que hay en el Monte del Castillo a escasos metros. En la Pasiega había una energía diferente y esas formas y símbolos estaban llenos de imaginación, cargados de un significado que desconocemos pero que te dejaban con la boca abierta. Parecían de otro mundo…

Ahora una nueva datación llevada a cabo por un equipo dirigido por Dirk Hoffmann ha descubierto que junto a otras pinturas de la cueva de Extremadura y Andalucía son las pinturas más antiguas de la humanidad.

Pero los autores no fueron seres humanos como tú y yo, sino neandertales, ya que los análisis de uranio indican que fueron realizadas hace 65.000 años aproximadamente, cuando el Homo sapiens aún no había llegado a la península Ibérica. ¿Fueron otros homínidos, los que enseñaron a nuestra especie a plasmar sus ideas sobre las paredes de las cuevas? La aventura no ha hecho más que comenzar. 


Autor: Pablo Herreros Ubalde 2 marzo 2018
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El perro Mahe, cuida de James, un niño con autismo, durante un ingreso en el hospital

Es común que los niños con autismo no comiencen a hablar hasta pasados varios años tras su nacimiento. En una ocasión, un grupo de chicos con esta enfermedad visitó a Gina, una hembra de chimpancé que vive en el Zoo de Sevilla. Los padres estaban acompañando a sus hijos cuando pasado un buen rato llegó la hora de marcharse. Los chicos comenzaron a recoger, pero Gina y uno de los niños autistas se quedaron inmóviles, pegados contra el cristal sin dejar de mirarse fijamente el uno al otro.

El padre le intento apresurar:”¡Vamos, ya es hora de irnos!” Fue entonces cuando se produjo un hecho asombroso. El niño, que nunca había pronunciado palabra, giró la cabeza y le dijo al padre: “quiero quedarme un rato más papá…“. En aquel instante, se erizaron los pelos de emoción a todos los asistentes y su padre comenzó a llorar de emoción. Hasta entonces nadie sabía cómo era su voz.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 28 febrero 2018

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