Autor: Pablo Herreros Ubalde 23 Abril 2010

En estudios controlados, los chimpancés demostraron tener una memoria fotográfica formidable.
(Imagen: Primate Research Institute de la Universidad de Kyoto.)

El cascanueces norteamericano es un pequeño pájaro perteneciente a la familia de los córvidos que posee una memoria extraordinaria. Durante la primavera, se puede observar a esta especie depositar en diferentes escondites hasta treinta mil frutos secos repartidos en un área de más de 400 kilómetros cuadrados, que en su mayor parte recoge seis meses después, con la dificultad añadida de que se produce en entornos geográficos que cambian enormemente entre estaciones debido a las nevadas invernales, lo que complica aún más su posterior localización, pues algunos frutos pueden encontrarse en profundidades de hasta un metro por debajo de la nieve. También hay otras especies, como los arrendajos y las ardillas, que muestran este tipo de comportamientos de forma natural.

Los seres humanos también somos capaces de recordar multitud de datos e incluso memorizamos con cierta facilidad cadenas de números complejas como son los teléfonos, documentos de identidad, claves de seguridad y un sin fin de cifras de todo tipo. Esto es así siempre que no superen los siete dígitos, pues a partir esa cantidad, tenemos serias dificultades para recordar. A este fenómeno se le denomina “efecto mágico del número 7”.

Tetsuro Matsuzawa con una cría de chimpancé.
(Imagen: Hokkaido Shimbun Press.)

El experto en inteligencia animal, Tetsuro Matsuzawa, ha trabajado en este campo durante los últimos veinte años con resultados asombrosos. En los años noventa, enseñó con éxito a una chimpancé llamada Ai los números arábigos que comprenden del 1 al 9. En poco tiempo esta hembra era capaz de presionarlos en el orden correcto mediante una pantalla táctil que los mostraba en diferentes posiciones de manera aleatoria, para evitar así que aprendieran la secuencia correcta por repetición. También era capaz de completar cadenas de números a las que le faltaba alguna cifra, como por ejemplo 2-4-6-8-9 o 1-3-5-7-8. Años después, siguió con cinco jóvenes chimpancés el mismo aprendizaje. Al cabo de un tiempo introdujo una variante para comprobar la memoria fotográfica. En esta ocasión, una secuencia de nueve números aparecía en la pantalla. Después de presionar el primero de ellos, el resto desaparecía detrás de unas máscaras, lo que obligaba a recordar su posición exacta para completar con éxito la tarea. Además, si se cometía un solo error, el juego cesaba y era necesario empezar de nuevo. Éstos no tuvieron problema en aprender a hacerlo correctamente en pocas sesiones.

Los resultados mostraban una capacidad asombrosa para recordar las secuencias aún cuando estaban ocultas. La destreza que adquirieron era tal, que lo hacían cada vez más rápido y de manera más precisa. Posteriormente se hicieron estas pruebas siguiendo el mismo procedimiento con niños y adultos universitarios. Los humanos no éramos capaces de recordar el orden correcto en la mayoría de la ocasiones. Las respuestas eran lentas y torpes comparadas con las de los chimpancés. Aún así, los niños humanos obtenían mejores puntuaciones que el resto.

Los chimpancés obtienen mejores resultados que los humanos en ejercicios de memoria fotográfica.

 
La memoria fotográfica es la capacidad de recordar imágenes con un nivel de detalle casi idéntico al original. Según los expertos es el resultado de la suma de habilidades innatas, tácticas de memorización y una sólida base de conocimiento. Estos estudios demuestran que este tipo de memoria es superior en chimpancés en determinadas circunstancias.

La hipótesis ofrecida para explicar este descubrimiento consiste en que para los chimpancés pudo haber sido de vital importancia recordar con exactitud la localización de los árboles donde crecen sus frutas preferidas, además de la necesidad de conocer la información relacionada con los tiempos de maduración y floración, lo que implica aprender una gran cantidad de datos asociados a imágenes. Esta capacidad pudo haber sido favorecida por selección natural en entornos de este tipo. Otra explicación complementaria es que en el curso de la evolución, los humanos tuvimos que abandonar antiguas capacidades y dejar espacio en el cerebro para otras nuevas de mayor utilidad en la sabana.

La creencia más extendida es que la memoria de los primates, al igual que ocurre con otras capacidades cognitivas, es muy inferior a la de los humanos . Una de las conclusiones más interesantes de este estudio es que quizás estos puntos de partida sean erróneos. La competición absurda por descubrir quién es más inteligente tal y como la conocíamos hasta ahora puede estar llegando a su fin. La búsqueda incesante, en ocasiones ridícula, de aquello que nos hace únicos ha dado con un obstáculo difícil de explicar.



10 Respuestas to “La memoria sorprendente del chimpancé”

  1. La memoria sorprendente del chimpancé:

    […] La memoria sorprendente del chimpancé http://www.somosprimates.com/2010/04/la-memoria-sorprendente-del-ch…  por xoxeinha hace 2 segundos […]

  2. Guillermo Bernengo:

    Como ya pensábamos amigos : No estamos solos
    (y menos los contadores, caramba)

  3. Ana:

    !Qué bueno!me ha encantado el video y ha sido genial ver tu sonrisa al decir que era la primera “evidencia” de que nos superaban claramente en algo, jejeje y es que …..somos primates…

  4. set:

    Una persona de raza negra que le dieron un pelotazo de crío, se convirtió en savant, es decir, en un mono con memoria fotográfica capaz de decir todo lo que le sucedió desde el día del pelotazo. Ésto prueba que en cierto modo somos monos que evolutivamente perdimos la memoria fotográfica por otras nuevas funciones mentales. Pero entonces, ¿cómo es esta pérdida evolutiva que es capaz de recuperarse con un sólo pelotazo? Por tanto, no fue reemplazada. Permameció ahí. Y además según los EEG, no es sólo el área de la memoria la que interviene en la “memoria fotográfica”. Como si de un multiprocesador se tratara, se utilizan distintas áreas al mismo tiempo. Más áreas que las utilizadas por una persona no afectada por el síndrome, cuando trata de “memorizar”. Los savant lo hacen sin esfuerzo, como el mono que identifica patrones numéricos. Es por ello que “algo” se añadió a la “memoria fotográfica” en el ser humano, pero ese “algo” no la reemplazó.

    http://www.orlandoserrell.com/

    Saludos.

  5. chipitin666:

    jajaja menudo descubrimiento lo somos desde hace varios millones de año, no deberia ser nada nuevo no? bueno algo si , lo atrevido del desconocimiento, nos retrotraemos a Darwin por lo visto somos homo sapiens sapiens señores evolutivamente superiores a los sapiens asi seguiriamos con erectus, habilis , astrolopitecus …hasta nuestros inicios, asi es k no veo nada nuevo en este video ni nada interesante un saludito desde mi casa con amor jajaja

  6. Electrones Excitados.com » Blog Archive » La memoria de los chimpancés:

    […] vía @epunset en Twitter | Somos Primates […]

  7. bluestar:

    Increíble el video y fantástica entrada Pablo!
    Gracias por compartirlo con nosotros

  8. Somos Primates » Aprender de la experiencia:

    […] información en este blog: “La memoria sorprendente del chimpancé”. […]

  9. Robert Crespo:

    Gracias por compartir estos articulos y videos tan interesantes

  10. Un chimpancé sabe ayudar a otro... dándole la herramienta adecuada:

    […] comportamiento se asemeja al de un humano de un año y medio, capaz de ayudar a un adulto si se lo pide. Si bien la diferencia con respecto a […]

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