Autor: Pablo Herreros Ubalde 20 mayo 2010

Las primeras reflexiones sobre el comportamiento animal se atribuyen a Aristóteles, en su obra “Historia de los animales”. Más de dos mil años después, Charles Darwin no tuvo reparos al hablar de emociones animales. Es refrescante la naturalidad con la que habla de ellas, justo en la época en la que realiza detalladas observaciones en el Zoológico de Londres. En sus notas comenta lo obvio que resulta el que los animales sienten placer, dolor, felicidad y tristeza. Además pronto se percata de que es en el contexto del juego, donde los animales jóvenes manifiestan una alegría extrema, al igual que los niños de ser humano.

El análisis de las semejanzas nos permite unir los puntos hacia atrás entre diferentes especies para poder conocer la evolución de determinadas características. Por ejemplo, el sistema límbico es el área del cerebro donde se producen las emociones de todos los mamíferos, ayudado por neurotransmisores como la dopamina y la serotonina. Este sistema se compone además de un conjunto de varias estructuras, como son el hipotálamo, el hipocampo, la glándula pituitaria y la amígdala. Las estructuras cerebrales y los comportamientos implicados en las emociones, son comunes a aves, mamíferos y reptiles, por lo que potencialmente todos ellos pueden tener experiencias emocionales.

Los elefantes realizan un ritual de duelo al encontrar huesos de otros coespecíficos.

Tras varias décadas de investigación sabemos que las diferencias entre especies son transicionales y no grandes brechas, ya que existe un continuo entre hombres y otros animales, tanto en aspectos físicos como cognitivos. Este principio es repetido por Darwin en varias de sus obras. Hoy en día, tras varias décadas de dominio conductista en las ciencias, que siempre etiquetó a los animales de sofisticados autómatas, ya es aceptado de manera general que las diferencias son exclusivamente de grado y no de tipo.

La profesora y etóloga de la Universidad Estatal de Colorado, Temple Grandin, sufre de síndrome de Asperger, una variante de autismo, y al igual que otras personas con este diagnóstico, mantiene relaciones estrechas con los animales. Sus investigaciones han sido de gran utilidad para diseñar mejores granjas y mataderos un poco menos aterradores para el ganado en Estados Unidos. Es interesante su punto de vista, ya que sostiene, que al igual que los autistas, los animales tienen emociones sin contradicciones y sin filtrar, lo que les permite una comunicación sin interferencias.

Aunque más investigaciones son necesarias para conocer las emociones de otros animales, algunas organizaciones médicas encontraron en la tesis de ausencia de emociones, la excusa perfecta para sus dolorosos métodos. El experto en emociones animales de la Universidad de Colorado, Marc Bekoff, cuenta en su libro La vida emocional de los animales que ha preguntado a sus colegas de laboratorio en varias ocasiones al respecto y éstos son incapaces de poner a sus mascotas en la misma situación que a sus sujetos de experimentación. También relata cómo minutos antes del día que iba a presentar unos resultados en público en la universidad, se encontró en el aparcamiento de la facultad a un compañero llamado Bill y estuvieron hablando de su perro Reno. Reno, contaba Bill, era muy feliz jugando con otros perros, pero recientemente habían aflorado en él terribles celos de las atenciones que procuraba a su hija. También solía deprimirse cuando se le dejaba solo en casa. Después, los dos entraron al evento y tras la presentación llegó el turno de preguntas. Bill agarró el micrófono y acusó a Marc de atribuir emociones humanas a animales sin argumentar en sus conclusiones. Entonces Marc le retó a contar en público las historias de Reno que le había contado en el aparcamiento minutos antes. Bill se puso rojo y contestó ”Bueno Marc, sabes perfectamente qué quise decir antes, sólo estaba “soltándome el pelo” al hablar de mi perro Reno. En realidad estoy bastante seguro de que no siente celos ni tristeza, sólo actuaba como si los tuviera”.

El paleontólogo y biólogo norteamericano, Stephen Jay Gould, pensaba que cuando se trata de conductas violentas o anti-sociales en humanos, no nos cuesta encontrar la conexión con nuestro pasado evolutivo, pero algo diferente ocurre cuando se trata de los sentimientos más nobles.



16 Respuestas to “Las emociones no entienden de evolución”

  1. La diferencia entre los seres humanos y los animales a nivel emocional no es cualitativa, si no cuantitativa:

    […] La diferencia entre los seres humanos y los animales a nivel emocional no es cualitativa, si no cuan… http://www.somosprimates.com/2010/05/las-emociones-no-entienden-de-... por xoxeinha hace 6 segundos […]

  2. Concha:

    Cuando el hombre se empeña en olvidarse de sus raíces y olvidar que es una especie más de la Naturaleza, se convierte en el peor de los animales.

  3. elena:

    No acavo de entender este artículo. Cualquiera que tiene un animal en casa, sabe que tiene emociones, y de todo tipo (celos, rabia, agradecimiento, alegria, compasión…), y en un alto grado (sin que nos hablen ya observamos perfectamente que las poseen). En el artículo se refiere a que la diferencia es de grado, cuantitativa, a que se refiere?que sienten menos o más?que se emocionan menos o más?. No creo que exista diferencia en este sentido, digamos de cantidad.
    Por otra parte, lo que expone la profesora Temple Grandin, que los animales tienen emociones sin contradicciones y sin filtrar, lo que permite una comunicación sin interferencias, no entiendo muy bien si se refiere a que los animales sienten emociones porque sí, y sin mediar intereses externos (como puede y sucede muchas veces con las personas). Si se refiere a lo dicho, estoy totalmente de acuerdo, sienten, se emocionan de verdad, y eso es lo que reflejan; sin mediar condicionantes como sucede en algunos casos en las personas.
    Aprovecho, para pedir que amemos más a los animales, que los tratemos mejor (incluyo científicos que les hacen de todo). Por favor, sienten igual, y son capaces de darnos muchísimo.

  4. pilar:

    Es muy interesante el articulo de las emociones y los animales. Es incuestionable, pienso yo, que los animales sienten emociones i se les ve muy claramente, cuando convives con ellos.
    Lo que si me gustaria comentar es que el otro dia, en un curso de supervisión de un equipo de trabajo y comentando sobre las emociones, la profesora expuso un argumento, creo para mi, bastante válido.
    Ella opinó que la diferencia en las emociones entre los humanos y los animales, estaria en la capacidad humana de “darse cuenta” de lo que se siente, de tomar conciencia de lo que nos pasa y poder ponerle palabra al sentimiento y la emoción.

  5. ines:

    No tengo miedo de estar cerca de un perro, elefante, vaca, chimpancé o cualquier otro animal, en la escala evolutiva, no tengo miedo de compartir genes, adn; ni por un momento dudo que mis perros no tengan sentimientos, emociones, y todavia estoy esperando que alguien me demuestre que no tienen alma.
    Pretender que el hombre es único en especie, en universo!!! no hay peor ciego que el que no quiere ver.

  6. Maria Teresa:

    Veo en mis fotos de pequeña que reia siempre, seguramente estaba feliz, esa es la percepción que tengo, pero yo no lo sabía, no era consciente de mi felicidad. La consciencia la vamos tomando después y así vamos identficando nuestros sentimientos, sabiendo que los sentimos y a veces hasta llegamos a entender porqué. Algo así debe ocurrir en los animales, pero ellos no llegan a la contemplación desde fuera de ellos de la emoción, eso me parece, porque no estoy en sus mentes. Sienten y viven lo que sienten, pero no lo saben, esa es la diferencia. Un saludo a todos y gracias a todos los que se esfuerzan cada dia para ser mejores.

  7. Jose Gutierrez Rodriguez:

    Bueno, vamos a ser serios. Los animales tienen sentimientos, faltaba mas. Pero no tienen el mismo sentimiento que un humano. Se les muere un allegado y no lo sienten como un hombre. Incluso se puede decir que carecen de pasiones, son naturales e inocentes, como algunos salvajes. No sienten odio. Si matan es para alimentarse. El hombre puede llegar a ser tirano, cruel, hasta in-humano. ¿Por que?. Ahi esta el meollo de la cuestion. El hombre es un animal racional. Y tiene algo espiritual. ¿Comprendeis ahora el primer crimen de la humanidad?. Cain mato a su hermano Abel por envidia. Ningun animal sera capaz de semejante acto.

  8. Unificacion:

    Una cosa son las emociones, otra los sentimientos. Haced una prueba: Someteros voluntariamente a unas dosis de emotividad (por emocion) sostenido… por ejemplo una caida libre. Exponeros a la emocion tantas veces como logreis no frustraros, repetidlo en dosis bajas de exposición, en frecuencias marcadas por la tolerancia a la frustracion.
    Para hacer un pequeño ‘reset’ de ese estímulo, programad una actividad que os apetedca mucho y de la que recordeis que os es gratificante. Cuando tengais la emocion debidamente contrastada en el consciente… es cuando llega el sentimiento. Digamos que el sentimiento es el anhelo que nace del recuerdo de la exposicion a una emocion. Por lo tanto, el sentimiento es dependiente de la memoria y la emocion de la capacidad de conciencienciarnos de lo que nos sucede sin recriminarnos por ello.

    Los animales tienen emociones, lo que difieren son los sentimientos, dependiento del mamifero en cuestion.

  9. Noemí:

    En mi opinión, jamás podremos saber si los animales tienen emociones, excepto si llegamos a un “lenguaje universal” de modo que cualquier animal pudiera “explicarnos” lo que siente.
    De no se así, cualquier conducta animal, incluida la humana, se puede interpretar como respuesta adaptativa a una situación determinada, es decir, supervivencia.
    Creo también que esto se puede aplicar a los humanos que, efectivamente no dejamos de ser animales (en lo que tengo mis dudas es en que estemos en lo más alto de la pirámide evolutiva). Un humano puede ser más o menos inteligente, más o menos adaptado a sus circustancias, con unos u otros principios pero, lo que más nos diferencia a unos de otros, lo más dificil de aprender, lo que nos hace unirnos a un grupo o a otro es la forma de expresar las emociones; no las emociones en sí mismas sino la forma de expresarlas.
    Quizá sea éste el reto a corto plazo de un sistema social y educativo que deja las emociones en último término. Quizá, si lo consiguieramos, si consiguieramos aprender a expresar y a sentir nuestras emociones, sentaríamos bases sólidas para un futuro mundo mejor.

  10. Diego:

    Quitando que los animales tienen emociones, que no sólo me me parece obvio sino que diría que cuestionarlo es como cuestionar si el ser humano tiene emociones o también es una respuesta adaptativa.
    Digo que a parte de esto, lo que a mí más me llama la atención de todo el artículo es la frase “sabemos que las diferencias entre especies son transicionales y no grandes brechas”. Especialmente cuando al final se menciona a Jay Gould, un paleontólogo que, por lo que tengo entendido, defiende que la evolución no ha sido un ‘camino continuo’, sino que los huesos insisten en mostrar repetidamente la existencia de ‘saltos’ entre una especie y otra (muy a pesar de os ultra-darwinistas, por cierto -Jay Gould es darwinista).
    Quizás sea sólo cosa de la escala en dónde fijamos nuestra observación, nuestro zoom.

  11. NEURIWOMAN:

    Estoy de acuerdo con el comentario que ha hecho Pilar mas arriba, no solo existen las emociones sino la capacidad de discriminarlas como tales, diferenciando el hambre del miedo como necesidad o como emoción, aunque en todo caso no dejan de ser emociones instintivas. Mientras que el animal siente, el hombre sabe que siente.
    Solo somos una especie más dentro del reino animal, y mantenemos nuestros instintos. Y pensamos que por ser superiores debemos disimular nuestras emociones, que eso nos hace más hombres y menos animales, cuando en realidad es todo lo contrario.
    Para mi la capacidad de sentir y desarrollar plenamente nuestras emociones es lo que nos humaniza. Lo otro sería convertirnos en robots, llenos de conocimiento y vacios de emociones.

  12. Pablo Herreros Ubalde:

    Muchas gracias por tu interés en los animales, Elena. Intento aclarar algunas cosas respecto a las diferencias de tipo y grado. Cuando hablamos de diferencias de tipo, nos referimos a una capacidad concreta que está presente en algunos animales y otros no. Por ejemplo, la ecolocalización de algunos mamíferos marinos (algo similar a un sonar de barco que emite sonidos para elaborar representaciones del espacio físico mediante el eco que recibe de vuelta) o de los murciélagos y que los humanos no poseemos. Las diferencias de grado, por el contrario, se refieren a capacidades que compartimos con otros, pero que están más desarrolladas en una especie concreta. Por ejemplo, la capacidad numérica: muchos primates muestran comportamientos básicos que demuestran que son capaces de ciertas operaciones aritméticas elementales, pero no de otras más complejas, más propias de los seres humanos. Saludos afectuosos. Pablo Herreros Ubalde

  13. Pablo Herreros Ubalde:

    Es cierto que no podemos saber con exactitud qué sienten los animales cuando pierden a un ser cercano, pero los comportamientos que exhiben cuando esto sucede nos recuerda a lo que hacemos los humanos. Se ha observado como madres que pierden a sus crías, cargan con ellas durante días y alejan a insectos del cadáver, aún cuando no tiene ninguna función vital para ellas. También emiten sollozos y parecen estar deprimidos. Aunque no tenemos la seguridad de cómo es el amor de perro o de elefante, sí podemos decir al menos que es “amor de elefante” y “amor de perro”. Saludos a todas y todos. Pablo.

  14. elmesias:

    El mesias dice; ¿como nos atrevemos a querer estudiar las emociones de los animales cuando no somos capaces de conocer las nuestras propias.
    yo ya he logrado completar el puzzle que explica el comportamiento emocional de nuestra mente.

  15. agustin fernandez del castillo suardiaz:

    Hola a todos,

    Me permití hacer unos comentarios en el post de origen de las caricias
    (1de julio 2010) de esta sección de Somos Primates, y por ello y porque me suelo enrollar, me remito a lo dicho en ese post.

    Toda idea tiene su asiento en una emoción.

    A partir de que el ser humano, aspira a dejar de ser estados interiores egocentrados ( emociones ) o ideas pajareras que pretenden vivir desintegradas de un cuerpo, el corazón, ahora ya fortalecido, presente y tomando las riendas de esos dos extremos, antes funcionando cada uno a su aire, va llevando, con la la respiración como soporte, a la emoción en un caminar hacia la superficie , a tocar aire, a expresarse fuera, a adquirir el sello del sentimiento.

    La emoción a mi juicio, es el aspirante a sentimiento. Mi responsabilidad es no quedarme en la emoción,( sucedáneo), no quedarme en el sentimiento de lo mío ( limitado). Incluir al universo, en mi capacidad de sentir sentimientos ( integrador) y finalmente, una vivencia que solo entienda de crecimiento ( totalizador )

    Me gustaría introducir para el debate, si cuando yo me acerco a un perro y él inmediatamente mueve la cola, la vivencia es de una persona separada de un perro separado, o en función del nivel de conciencia que se despliega en ese momento en el universo, persona y perro funcionanando como partes de un todo, son simples reflejos automatatizados abriéndose con más o menos dificultades ( más movimiento de la cola ) o repeliéndose ( cerrando), cada uno en función de su evolución y su grado de apertura o rechazo en el pasado
    ( obstáculos puestos en el interior, a nivel físico o cerebral ).

    Como no quiero aburrir con historias solo de animales, quiero contar otra anécdota : Mi hermano con 50 años, se ha sacado el carnet. Está a medicación y tiene las emociones narcotizadas por los medicamentos. Cada vez que me acercaba a él para transmitirle mi alegría y mostrarle tranquilamente mi orgullo y el de mi familia por su logro, notaba que algo desde dentro de mí venía alborotado.

    Me pregunté si es que no sabía canalizar mi propia alegría y tras meses de intentos, de idas y venidas y probar por otros lados, con la misma persona y con otras, para aprender, me estoy abriendo a la impresión de que no existe un universo separado y que en función del nivel de conciencia que concienciamos en cada momento, los dos pares de opuestos que intervienen en la manifestación, tienen que empezar a funcionar desde el más oscuro, desde el más infantil, desde el mas bloqueado.

    Pues la Vida, desde las entrañas va llevando todo hacia la claridad en un solo bloque, que no entiende de nuestras imaginaciones partidas y nos exige llevar con nuestros actos, incluso con nuestras alegrías y tristezas, al último de la clase. Todo esto da para mucho debate y mucho misterio. Pero hay que seguir mirando.

  16. Mª Dolores:

    Aunque hay personas que afirman que los animales no tienen emociones yo creo que viendo los comportamientos de los animales ,esta claro que si los tienen .Y aunque se discuta ,lo cierto es que ya se aplican medidas legales dando por cierto que si las tienen.Lo que pasa es que hay un problema ? .Hay muchos farmacéuticos que hacen pruebas con los animales ,las empresas de cosméticos…A si mismo hay intereses políticos .Saludos Pablo!!

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