Autor: Pablo Herreros Ubalde 9 Diciembre 2010

A mitad del siglo XX, en una breve publicación de la revista Nature, el biólogo británico, Julian Huxley, relató una anécdota que le ocurrió con un joven gorila llamado Meng, a quien observaba en el zoológico. Ambos se encontraba en la instalación interior, cuando de repente, una luz artificial que acababan de encender, proyectó la sombra del gorila sobre una pared blanca. Entonces, el gorila se detuvo y, mirando con detenimiento su silueta, comenzó a pintar imaginariamente el contorno de su figura con los dedos.

Congo, chimpancé con el que Desmond Morris realizó sus experimentos para estudiar el sentido artístico en primates no humanos (imagen: Stalactite Chandelier).

Cuando Huxley trató de reproducir la experiencia con métodos controlados de laboratorio, en el que proyectó a propósito sombras con una lámpara, jamás volvió a producirse la situación de nuevo, ya que el gorila se negaba a participar y no mostró interés alguno. A pesar de la decepción, Huxley propuso que el origen del arte gráfico humano pudo comenzar con este tipo de experiencias, trazando las sombras que proyecta el sol cuando está bajo y entonces entra a las cuevas formando sombras.

Las pinturas que hacen algunos animales, como es el caso de los grandes simios, se han utilizado en diversas ocasiones como una manera de acercarse a los aspectos psicológicos de los orígenes del arte en los seres humanos. Los primeros estudios al respecto datan del primer tercio del siglo pasado, cuando la psicóloga Nadezhda Ladygina-Kohts comparó los garabatos de un chimpancé llamado Yoni con los que realizaban sus propios hijos. Años después, el psicólogo húngaro Pál Schiller estudió de manera sistemática durante meses los dibujos de Alpha, un chimpancé adulto. Alpha mostraba simetría en sus composiciones cuando se le proporcionaba otros papeles con alguna figura ya impresa.

Expresión artística en niños y chimpancés.

Más adelante, el relevo lo tomó Desmond Morris, quien enseño a varios chimpancés a pintar. Morris fue uno de los primeros en comprobar que estos primates tienen un cierto sentido de la composición, ya que dibujaban círculos y repartían las distintas figuras por el papel. El problema es que les recompensaban y pronto dejaron de tener interés en el arte. El trabajo comenzó a ser de la peor calidad posible y ya no mostraban la sincronía de los anteriores. Morris, en un tono jocoso, aseguraba haber encontrado los orígenes del arte comercial.

Pero lo importante es que esta vez decidió enseñar a un nuevo chimpancé llamado Congo sin refuerzos externos y entonces los resultados fueron muy interesantes. En un libro escrito por él, titulado La biología del arte, relata como Congo mostraba simetría en sus composiciones cuando se le proporcionaba otros papeles con alguna figura ya dibujada por los investigadores. También equilibraba la composición marcando el lado opuesto y se mantenía siempre en los límites del papel. Igualmente, escogía el mismo color que los humanos habían usado; si un lado contenía rojo, él usaba el rojo. Congo aparecía en el programa de televisión que Morris tenía por aquella época en Granada TV (actualmente, el canal británico ITV) y sus creaciones dieron la vuelta al mundo en poco tiempo.

Jamie, del Chimpanzee Sanctuary Northwest, juega con un rotulador.

A la edad de cuatro años ya había realizado varios cientos de obras y rápidamente los críticos de arte, lo adscribieron al estilo “lírico abstracto impresionista”. Las reacciones ante tales obras fueron desde el escepticismo a la admiración absoluta. El mismo Pablo Picasso tenía un cuadro de Congo colgado de una de las paredes de su casa en París, que recibió en los años sesenta como regalo. Se cree que Joan Miró cambió dos de sus cuadros por uno de Congo y el polémico Salvador Dalí declaró en una ocasión que Congo era el verdadero humano, mientras que el pintor abstracto Jackson Pollock era el animal. Hace un par de años, tres de las obras de Congo alcanzaron la cifra de 25.000 dólares en un lote subastado por la casa Bonhams, en Londres, junto a cuadros de Renoir y Andy Warhol. Desafortunadamente Congo murió a los cuatro años de edad a causa de la tuberculosis y la investigación se detuvo.

Puedes leer la segunda parte de Arte innato la próxima semana.



14 Respuestas to “Arte innato (1)”

  1. Iker:

    Me parece que el hecho de que los críticos avalaran tan positivamente las pinturas de Congo no ponían al chimpancé a la altura del hombre, sino a los críticos (y a Picasso) a la altura del chimpancé.

  2. ¿Disfrutan los primates con el arte como los humanos?:

    […] ¿Disfrutan los primates con el arte como los humanos? http://www.somosprimates.com/2010/12/arte-innato-1/ por Flameado hace 4 segundos […]

  3. francisca toro montero:

    El hecho de dibujar la sombra no creo que el quisiera reproducirla,si no tomar conciencia de que eso era el.
    Pienso que el hombre no dibujo por primera vez por decoración si no para comunicarse de manera mas clara y de entender que el otro lo habia captado bien.Una imagen vale mas que mil palabras y a ellos la verdad no le sobraban.
    No creo que un primate dibuje algún dia por el simple placer de reproducir belleza.
    Pero apuesto que si lo hara para comunicarse,el dia que el sepa que el hombre le puede ser de alguna utilidad.Mientras tanto que siga en su mundo que en el nuestro es bastante desastre.
    para el señor Pablo Herrero con todo mi respeto.
    Los primates supongo que tambien se equivocan,ellos se perdonan y dan segundas oportunidades?

  4. Janet:

    Mi hija mayor era muy introvertida, y el dibujo era su única vía de comunicación eficaz. El tema es que creo encontrar en este artículo algunas explicaciones. Su total desinterés por los refuerzos o por los halagos (incluso le provocan ansiedad), su incapacidad de realizar un dibujo a demanda o su desdén al copiar algo. Para ella el beneficio es el hecho de pintar en sí mismo.
    Encuentro tantas similitudes entre el comportamiento de estos seres y el de los niños pequeños que no dejo de asombrarme, aunque igual me equivoco al interpretarlo asi. Gracias siempre

  5. Rakel:

    Mi primo también es muy introvertido en sus cosas, aunque hay veces que parece muy social. Poco a poco le ayudamos facilitandole el camino hacia la expresión y comunicación artística, pero el progreso es muy lento. Estoy de acuerdo contigo o intuyo que hay similitudes entre el comportamiento de el y los niños pequeños. Siempre esta bien encontrar personas que compartan situaciones del dia a dia. Gracias.

  6. Alejandro:

    La riqueza cultural humana es el resultado de la experiencia acumulada durante 3 500 años de evolución. Nosotros solamente la hemos coronado. Existen varios ejemplos de otros animales anteriores a los primates que presentan comportamiento creativo y artístico. Uno de ellos es el ave de emparrado en Nueva Guinea y Australia. El macho apela a la decoración y jardinería para atraer a la hembra.

  7. Janet:

    Para Rakel: Hola! solo ánimos y nunca rendirse. Cuando yo contaba lo que veía me decían que no, que eran ideas mías, pero como tu primo, sabía pasar inadvertida. Al final, con ayuda profesional, y la expresión artística como excusa, en concreto, la pintura, ha conseguido salir de su cascarón y ser la mas pilla de su pandilla, y a mí me da igual los años que ha llevado, la recompensa es enorme. Gracias a ti y muchos ánimos!!!

  8. Pablo Herreros:

    Efectivamente Francisca, todos los animales que vivimos en sociedad, hemos desarrollados estrategias para reparar las relaciones, incluido el perdón. Saludos. Pablo Herreros Ubalde.

  9. Somos Primates » Arte innato (y 2):

    […] es la segunda parte del artículo Arte innato (1), publicado por Pablo Herreros la semana pasada en este mismo […]

  10. Alfredo:

    Es curioso porque la historia más conocida sobre el nacimiento de la pintura es la que relata Plinio el Viejo en la cual, en la antigua Grecia, una doncella de Corinto intentó conservar la silueta de su amante dormido perfilando sobre la pared el contorno de su sombra.

  11. Somos Primates » La creatividad en nuestros antepasados:

    […] «Arte innato (1)» […]

  12. Miguel:

    Si unos extraterrestres con gran tecnología conquistaran la tierra, nos metieran en jaulas y nos pidieran que hiciéramos el pino al tiempo que hiciéramos malabarismos con una pelota en los pies (por que eso hacen los niños de su planeta), lo consideraríamos ridículo. Ellos deben considerar igual de ridículo que les animen a hacer dibujitos y aprender palabras, pues no es su naturaleza y no les hace falta. También es inadecuado comparar a un niño que lleva muchos años dibujando por imitación en clase, con un primate que no entiende nuestro mundo, nuestras ideas, y nuestro concepto de inteligencia. Si aún así seguimos queriendo que hagan cosas de humanos, el esfuerzo para enseñarles a dibujar debe ser mucho mayor que el suyo, pues aunque en nuestro mundo nos consideramos válidos, en la forma de entender el mundo animal aún nos falta la suficiente creatividad y empatía.

  13. Marta:

    Circulan por internet elefantes pintores, espero que algunos lo hayan visto.
    Creo que pintar es innato, como la música y la escultura, que relizarlo se basa en la continuidad, en tener oportunidad de realizarlo para gusto propio y de los demás.

  14. rocio lopez:

    :@ :@

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