Autor: Pablo Herreros 21 December 2012

Esta es la segunda parte del artículo «Nacidos para conectar  (1)», publicado por Pablo Herreros en este mismo blog.

En otro estudio de la revista Current Biology del mes de noviembre, se describe el caso de un elefante asiático de 22 años llamado Koshik. Este elefante que vive en un zoo de Corea del Sur también posee un talento excepcional, relacionado directamente con la necesidad de conectar con otros, ya que es capaz de imitar varias palabras en coreano. Koshik puede pronunciar las palabras «annyeong» (hola), «anja» (siéntate), «aniya» (no), «nuwo» (échate) y «joa» (bien).

trompa
Una trompa (imagen: OnceandFutureLaura / Flickr).


En los estudios realizados por Angela Stoeger, de la Universidad de Viena, y colaboradores, han podido comprobar que Koshik es especialmente bueno con las vocales, llegando a una similitud del 67% con las que emitimos los humanos. En las consonantes, el porcentaje se reduce al 21%.

Para poner a prueba la eficacia real de los sonidos producidos por Khosik, los investigadores fueron a la calle y los reprodujeron para coreanos anónimos. El resultado fue que todos entendieron al elefante.

La evidencia de que intenta imitar a los humanos, es que la frecuencia en la que emite estos sonidos, es igual a la nuestra. Para ello, Koshik introduce su trompa en la boca, aumentando así la presión del aire, lo que le permite cambiar de registro. Los científicos creen que debido al aislamiento al que ha estado sometido, su motivación para intentar conectar con otros animales es mayor, ya que desde los cinco años de edad, no ha tenido a más compañeros que a sus cuidadores

Koshik en acción.

Aunque hasta ahora no se había podido comprobar científicamente la existencia de imitación vocal en ballenas y elefantes, lo cierto es que ya se habían descrito previamente en varias aves, como por ejemplo los loros.

En una investigación con grupos de primates no humanos, aquellos que eran imitados, posteriormente se mostraban más cooperativos y más tolerantes a la proximidad de los humanos. En estudios realizados con nuestra especie, los resultados han sido similares. Por ejemplo, si un camarero imita algunas características de sus comensales, la probabilidad de que estos dejen más propina es mayor.

Desde que nacemos, la imitación es una método muy poderoso para crear lazos con otros seres vivos. Esta capacidad nos permite establecer vínculos sociales con las personas que nos rodean y transmitir nuestro deseo de conexión; aspectos todos ellos que influyen en nuestra supervivencia de manera directa.



4 Respuestas to “Nacidos para conectar (y 2)”

  1. uo:

    pobre elefante, se ve que tiene movimientos estereotipados. Ojalá llegue el día en el que algún inocente encarcelado por el antropocentrismo aprenda a exigir su libertad.

  2. Victor Chertkov:

    Curioso. Qué los pájaros son buenos imitadores ya se sabe desda hace muchísimo tiempo. Oí a un mainate ladrar y parece que le gustaba el juego porque les volvía locos a los perros: se posaba en una rama bastante baja en un parque cerca de los perros e imitaba a algunos. El resultado era más insultante – los perros se cabreaban y mucho :)))

    Los dueños, tras unas risas tuvieron que espantar al pajarraco porque el escándalo que montaba era de cuidado. Era patente que el mainate jugaba. Los perros, sin embargo, se lo tomaron muy a pecho.

  3. jimmy:

    saludos, gracias,exitos

  4. Nacidos para conectar:

    [...] Nacidos para conectar [...]

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