Autor: Pablo Herreros Ubalde 3 Enero 2017
Un estudio de la Universidad de California llevado a cabo para responder cuestiones relacionadas con el intercambio de regalos usó chimpancés y bonobos. Hubo diferencias sobre cómo tomaban la comida e intercambiaban cada una de las dos especies.
Los investigadores dieron comida a ambas y vieron que para entender a los chimpancés, tienes que medir los trueques y regalos a largo plazo. Es como si tuvieran en mente una hoja de cálculo excel con la que toman decisiones, basándose en el historial previo de intercambios pasados. Muy racionales en cierto sentido. Los chimpancés iban a por ella muy confiados y el trueque se producía posteriormente.
 
Los bonobos, por el contrario, parecían más tímidos y se acicalaban antes de tomarla, como si supieran del efecto pacificador que tiene, gracias a las endorfinas que segregamos, tanto al acariciar como al ser acariciados. A corto plazo, este sistema beneficia el intercambio entre bonobos porque disminuyen la tensión.

Autor: Pablo Herreros Ubalde 1 Enero 2017

 

Julia Fullerton-Batten

Tras la desaparición de la Unión Soviética, no solo miles de rusos se vieron obligados a vivir en las calles malviviendo de los restos de comida en las basuras. A la lista de perjudicados se añadieron otras especies, como perros y gatos, que llenaron las principales ciudades del país. Todos ellos deambulaban hambrientos por la ciudad en busca de comida y refugio en los imposibles inviernos rusos.

Pero precisamente en estas circunstancias tan miserables es cuando aparecen héroes o supervivientes que nos enseñan de qué estamos hechos los humanos y otros animales con los que convivimos. Uno de estos casos de supervivencia extrema sucedió en el año 1995, en las calles de la decadente Moscú.

Ivan Mishukhov, un pequeño niño de cuatro años de edad, harto de su madre y su novio alcohólicos, quienes no se preocupaban por él, poseído por un instinto de supervivencia se escapó de su casa para formar una nueva familia, esta vez con otra especie más leal: los perros. La experiencia de Iván tuvo que ser terrible para tomar esta decisión pero se lanzó movido por un poderoso impulso inconsciente.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 1 Enero 2017

Es conocido por los balleneros y otros pescadores especializados que los cetáceos son presa fácil. Cuando hieres a uno, suelen aparecer varios aunque pongan en peligro sus vidas. Esta es una de las estrategias de los pescadores que vivían y viven de su explotación: aprovecharse de su solidaridad. Y es que si su inteligencia está muy desarrollada, pero su solidaridad con sus congéneres lo está aún más.

En el otoño de 1950, una embarcación dragadora que se encontraba a una milla de distancia de la costas de Florida, detonó dinamita a varios metros de profundidad. Tras el estruendo apareció a un metro de profundidad aproximadamente un delfín herido, incapaz de ascender por sí mismo hasta la superficie para respirar. La explosión le había alcanzado y estaba seminconsciente.

Pero de repente se presentaron al rescate dos compañeros de su especie, colocándose uno a cada lado. Sosteniéndole mediante la creación de una balsa con sus propios cuerpos, le empujaban hacia arriba para que tomara aire. Así varias veces hasta que varios minutos después se recuperó y pudo retomar el nado por sí solo. Todo un éxito de rescate.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 17 Diciembre 2016

Esculturas de penes, expuestas en Burgos, que reflejan la visión de los homínidos sobre el sexo. ICAL

 

De los cientos de especies de primates, solo tres carecen de un hueso en el interior del pene llamado báculo. ¿Sabéis cuál es una de ellas? Sí, habéis acertado, los machos humanos. Si lo dijera por WhatsApp hubiera insertado ese emoticono tan cursi de la carita triste. La realidad es que los machos humanos solo tenemos un miserable músculo que nos da tantos problemas como satisfacciones. El balance es un tema personal que cada uno debe hacer en su casa y en silencio.

El báculo de los chimpancés mide algo más de un centímetro, mientras que el de los macacos, siendo un primate de tamaño medio, llega a los cinco. Si pensamos en los 65 centímetros que tiene el de las morsas, entonces apaga y vámonos. Para no dar más bajones a los lectores y porque es Navidad, hoy me centraré en los primates.

Los humanos perdimos ese hueso para siempre hace aproximadamente 1,9 millones de años, cuando aún éramos Homo erectus y faltaba mucho tiempo para que surgiera el primer Homo sapiens en África.

La utilidad de este hueso tan particular ha sido debatida durante años, sin una conclusión clara hasta el día de hoy. El biólogo Richard Dawkins, cree que se fue para siempre porque las hembras necesitan información sobre la salud de los machos. Una persona con una presión sanguínea suficiente como para mantener una erección largo tiempo es un buen indicador. Pero la explicación de Dawkins nunca ha convencido a los investigadores.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 24 Noviembre 2016

 

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En nuestro interior, existe un impulso que nos lleva a desear el poder, incluso mas allá de lo necesario para sobrevivir. En la selva, el ansia de poder de los primates es también intenso. Para alcanzarlo, los machos, humanos y no humanos, realizan alianzas, peleas, demostraciones de poder y otras estrategias políticas. Pero, ¿cómo hacen las hembras para obtener su cuota de poder e incluso liderar? En los animales, comunidades tradicionales y tribus encontramos las respuestas.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 21 Noviembre 2016
Tawatha T. Elguero

Tawatha T. Elguero

 

En el año 1965, la investigadora en comportamiento animal Margaret Howe Lovatt, enseñó varias palabras en inglés al delfín Peter. Tras perder los fondos para su investigación, Peter fue trasladado a un minúsculo tanque donde apenas podía moverse y al poco tiempo se deprimió. Lovatt asegura que un día se suicidó negándose a respirar. La BBC exploró esta posibilidad en el documental llamado ” La mujer que hablaba a los delfines”.

Poco después aconteció un caso similar. En los años setenta, el entrenador de delfines Ric O’Barry, confesó que la delfín que él entrenaba, llamada Kathy, un día sin saber por qué saltó a sus brazos y mirándole a los ojos, paró voluntariamente de respirar para después desaparecer en el fondo de la piscina que había sido su prisión, dejando así de existir para siempre.

Pero, ¿realmente se suicidan los animales? y ¿pueden llegar a un grado de desesperación como para hacerse daño a sí mismos? La respuesta no es sencilla pero hay indicios de que podría ser cierto.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 21 Noviembre 2016

 

No es difícil pensar en alguien que haya terminado en una red de mentiras. Los ejemplos están allá donde mires: política, fraude financiero, pareja, etc. En muchos casos, las mentiras empiezan siendo pequeñas pero se convierten en una espiral de la cual es difícil escapar.

La gente miente en un 25% de sus interacciones sociales aproximadamente, asegura Charles Honts, profesor de psicología en la Universidad del Estado Boise (Idaho). Sobre las razones, unos lo hacen para evitar el castigo. Pueden ser para obtener ventajas de cualquier tipo y también los que lo hacen para no dañar los sentimientos de otros, como hizo Bill Clinton al principio, negando su relación sexual con la famosa becaria. Finalmente, están los que mienten con el fin de aparentar lo que no son.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 21 Noviembre 2016
A male and a female chimpanzee (Pan troglodytes) looking deeply in each others eyes

                     Un macho y una hembra de chimpancé se miran intensamente a los ojos 

 

Los besos son un lenguaje poderoso. Pueden dar alas a una relación o matarla para siempre. Los humanos utilizamos los besos en varias situaciones, algunas sin ninguna connotación sexual. Cuando nos besamos con alguien que nos atrae obtenemos información sobre él o ella. Los besos transmiten olores, texturas y sabores, los cuales se transforman en sensaciones en nuestro interior. También se detectan rasgos de la personalidad a través de este sutil lenguaje que supone el tacto con nuestros sensibles labios, como por ejemplo si la persona es delicada, impulsiva, expresiva o pasional.

El resultado y análisis inconsciente de toda esa información hará que queramos besar de nuevo a la potencial pareja o le demos un portazo para siempre. Muchas personas confiesan haber dejado de sentirse atraídos por un individuo tras besarse. Otros besos provocan todo lo contrario: nos hacen caer en una espiral en la que la atracción y el deseo aumentan.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 1 Octubre 2016

¿Qué pueden enseñarnos niños y primates sobre los comportamientos en las empresas?

En esta charla, Pablo Herreros nos demuestra a través de distintos experimentos realizados con animales y niños, que muchos de los comportamientos habituales en el actual mundo del trabajo, tienen su origen en nuestra historia evolutiva. Como él dice, en el fondo “Somos chimpancés de cuello blanco”.

Antropólogo, sociólogo y primatólogo. Experto en organizaciones y psicología sistémica. Se ha dedicado a la investigación y divulgación de la relación entre el comportamiento animal y el mundo de las organizaciones. Director Científico de la Asociación Española de Coaching. Presenta un programa en TVE La 2 con el nombre “Yo, mono” en el que analiza y compara el comportamiento entre animales y humanos.


Autor: Pablo Herreros Ubalde 1 Septiembre 2016


¿Por qué vivimos en sociedad, relacionándonos unos con otros? ¿Qué similitudes y diferencias hay entre las amistades humanas y no humanas? ¿Por qué los animales pueden ser nuestros mejores amigos?