Los seres humanos descendemos de grupos de homínidos muy emprendedores que tuvieron el arrojo suficiente como para salir de África e ir poblando paso a paso hasta el último rincón de los cinco continentes. De hecho, todavía existen entre nosotros personas que son capaces de ir más allá de lo imaginable y explotar recursos que otros no osarían aprovechar. La valentía con la que algunos hombres y mujeres se enfrentan en cada jornada a los peligros del entorno para conseguir su ración diaria de comida es asombrosa.
Pesca de vértigo en lo alto de las cataratas Victoria.







