Autor: Pablo Herreros Ubalde 2 diciembre 2010

Gestionarse a uno mismo de manera efectiva teniendo en cuenta el espacio que ocupa, los objetos que lo rodean y los individuos con quien convive, es fundamental para la supervivencia de cualquier organismo. Además, ser capaz de almacenar toda esa información en el sistema nervioso central y de recuperarla cuando es necesario, es de vital importancia para que un animal pueda aprender de sus experiencias del pasado. A nivel cognitivo, una de las capacidades necesarias para poder procesar toda esta información es la memoria.

El arrendajo azul esconde alimento para disponer de reservas en invierno y recuerda que hay ciertos alimentos, como los gusanos, que se degradan con más rapidez que otros, como los cacahuetes (imagen: perfil del Cornell Lab of Ornitology en Flickr).