Autor: Pablo Herreros Ubalde 3 Enero 2017
Un estudio de la Universidad de California llevado a cabo para responder cuestiones relacionadas con el intercambio de regalos usó chimpancés y bonobos. Hubo diferencias sobre cómo tomaban la comida e intercambiaban cada una de las dos especies.
Los investigadores dieron comida a ambas y vieron que para entender a los chimpancés, tienes que medir los trueques y regalos a largo plazo. Es como si tuvieran en mente una hoja de cálculo excel con la que toman decisiones, basándose en el historial previo de intercambios pasados. Muy racionales en cierto sentido. Los chimpancés iban a por ella muy confiados y el trueque se producía posteriormente.
 
Los bonobos, por el contrario, parecían más tímidos y se acicalaban antes de tomarla, como si supieran del efecto pacificador que tiene, gracias a las endorfinas que segregamos, tanto al acariciar como al ser acariciados. A corto plazo, este sistema beneficia el intercambio entre bonobos porque disminuyen la tensión.
Autor: Pablo Herreros Ubalde 27 Agosto 2014

Imagina que estás en un congreso y a la hora del café salís todos los asistentes al salón principal. Pero pronto se acaban las típicos bollos y croissants. ¿Qué harías? ¿Compartirías el tuyo con algún colega que conoces o eligirías a un extraño?

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Intermedio cafetero en un congreso sobre innovación y empreneduría (imagen: Robin Wuauters / Flickr).

Autor: Pablo Herreros Ubalde 8 Junio 2012

Los grupos y la sociabilidad son fenómenos ampliamente difundidos entre los primates. Debido a que la vida en colectivo conlleva innumerables ventajas, pero también implica enfrentarse a multitud de conflictos de intereses, la evolución ha favorecido mecanismos que permitan una estabilidad sostenida en el tiempo. Los científicos han identificado ya varios mecanismos a través de los cuales los animales gestionan estos conflictos, como por ejemplo la reconciliación, la dominación, la evitación de los conflictos, el sentido de la justicia, el castigo y la mediación; siendo esta última una de sus manifestaciones más interesantes.

Mediación extrema por parte de los árbitros (a rayas) de un partido de hockey (imagen: Pekka Rautianien / Flickr).

Autor: Pablo Herreros Ubalde 3 Mayo 2012

Este mes, en la sección «Mundo animal» que dirigimos desde Somos Primates en la revista Redes para la Ciencia, dedicamos un artículo a las investigaciones que prueban la existencia de la capacidad gramatical en la comunicación de varias especies de animales. Debido a la proximidad genética y su relevancia en la comprensión del origen del lenguaje humano, le prestamos una especial atención a los proyectos en los que se enseñó a grandes simios a comunicarse con humanos, a través del lenguaje de signos.

En el artículo también repasamos algunas evidencias de su existencia en otros animales, en principio tan alejados de nosotros, como son los delfines o los pájaros. Bajo estas líneas os dejamos con un par de vídeos relacionados:

Autor: Pablo Herreros Ubalde 16 Junio 2011

Una cría de pájaro malherida cayó al foso de agua de una instalación de primates, en un zoológico de los Estados Unidos. Mientras luchaba por salir del agua sin éxito, apareció un orangután que había observado la escena. Este, con la ayuda de una hoja que arrancó de un arbusto cercano y tras varios intentos, logró al fin rescatarlo del agua. Ya en tierra firme, el gran simio acaricia al polluelo con suma delicadeza, dando muestras de empatía con un ser vivo muy alejado de su especie, y por tanto, con necesidades completamente distintas.

Operación de rescate de la cría de pájaro malherida (leer la noticia original en The Telegraph).

Autor: Pablo Herreros Ubalde 12 Mayo 2011

Brian Hare, investigador de la Universidad de Duke, ha realizado un experimento con el que ha puesto en entredicho la hipótesis de que solo los humanos compartimos la comida con otros individuos con los que no estamos emparentados. En la prueba, se daba la oportunidad a un bonobo de elegir entre monopolizar toda la comida que le era proporcionada o, por el contrario, abrir la puerta a un compañero que se encuentra en una jaula adyacente y poder así compartirla. Hare demostró que en un elevado porcentaje de las ocasiones, los bonobos, al igual que los humanos, prefieren compartir que quedárselo todo para ellos solos.

Muestra del experimento realizado en el Santuario de Bonobos Lola Ya, en la República Democrática del Congo. .

Entradas relacionadas:

Autor: Pablo Herreros Ubalde 8 Julio 2010

Cuando a principios del siglo XX aparecen los primeros fósiles de Australopithecus en África, se descubre un eslabón crucial para entender la evolución de los homínidos. Pronto comienzan las especulaciones sobre el modo de vida de nuestros antepasados. En las primeras obras se los describe como seres fieros y crueles que comen a sus presas vivas. Según estas teorías, la guerra y la agresión habían sido fuerzas poderosas en la evolución humana. A este conjunto de conjeturas se las denomina “teorías del simio asesino” o el mito del “primate asesino”.

Babuinos de Guinea en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno (imagen: Pablo Herreros Ubalde).

Autor: Pablo Herreros Ubalde 24 Febrero 2010


Probablemente, este macaco de Gibraltar del parque de la naturaleza de Cabárceno simplemente se está dando un festín con la garrapatas del ciervo. No es, estrictamente, un comportamiento de cooperación pero sin dudas ambos animales salen beneficiados. (Imagen: Pablo Herreros).

Durante siglos, la idea de una naturaleza agresiva en la que no hay espacio para los más débiles ha dominado los modelos mentales de la sociedad. Aseveraciones como “la ley del más fuerte” son sólo una pequeña parte de la complejidad de las dinámicas sociales.