
Un mono capuchino utilizando una piedra para romper una nuez. (Imagen: usuario de Flickr.)
En el Reino Unido existe un sistema de distribución de leche que todos hemos visto en cine o televisión en alguna ocasión. A primera hora de la mañana, un repartidor deposita un número pactado de botellas de leche en la puerta de los hogares. A principios del siglo XX estas botellas no tenían tapa. Los pájaros tenían fácil acceso a la nata, que por su densidad, quedaba depositada en la parte superior. Dos especies diferentes de pájaros, herrerillos y petirrojos, aprendieron a extraerla con su fino pico.




