Autor: Pablo Herreros Ubalde 7 marzo 2018

 

Pregunta de un lector:

¿Hasta qué punto el cerebro es plástico Pablo? Creo profundamente en la plasticidad cerebral, y la pongo al límite, pero no acabo de conseguir los resultados deseados. Mi autoconocimiento, con toda la modestia, es casi insuperable; ahora tengo 32 y estoy orgullosísima de mi crecimiento personal. No obstante, tengo un nerviosismo latente no atribuible a ninguna enfermedad, especialmente cuando hablo en público o cuando me siento escuchada. También me cuesta mucho mantener mi mente a raya; probablemente esto se originase en mi infancia, con un padre que no escuchaba y una madre demasiado ocupada y para la que yo era demasiado complicada de gestionar. He practicado risoterapia, yoga, reiki, meditación, y todo esto me funciona maravillosamente bien, pero mi nerviosismo sigue allí. Mi pregunta es: ¿qué más puedo hacer para moldear y cambiar esta parte de mi cerebro? ¿Qué técnicas puedo probar?

Responde: Pablo Herreros Ubalde

Autor: Pablo Herreros Ubalde 11 julio 2013

Esta es la segunda parte del artículo «Vida inteligente en los océanos (1)», publicado por Pablo Herreros en este mismo blog el 14 de junio.

Otras capacidades cognitivas de los delfines también han dejado impresionados a los científicos. Diana Reiss, ha conseguido probar que los delfines tienen conciencia de sí mismos. Cuando se les hace una marca con pintura en una parte del cuerpo escondida a simple vista y se les confronta a su imagen reflejada en un espejo, dan vueltas inspeccionándose y buscan la marca, es decir, son conscientes de la existencia propia. Estos cetáceos han sido los primeros, fuera del grupo de los grandes simios, en pasar esta prueba de auto-reconocimiento.

Redes-155

Imagen de Redes 155: “Entender a los delfines” (Puedes ver este capítulo de Redes aquí).

Autor: Pablo Herreros Ubalde 2 diciembre 2010

Gestionarse a uno mismo de manera efectiva teniendo en cuenta el espacio que ocupa, los objetos que lo rodean y los individuos con quien convive, es fundamental para la supervivencia de cualquier organismo. Además, ser capaz de almacenar toda esa información en el sistema nervioso central y de recuperarla cuando es necesario, es de vital importancia para que un animal pueda aprender de sus experiencias del pasado. A nivel cognitivo, una de las capacidades necesarias para poder procesar toda esta información es la memoria.

El arrendajo azul esconde alimento para disponer de reservas en invierno y recuerda que hay ciertos alimentos, como los gusanos, que se degradan con más rapidez que otros, como los cacahuetes (imagen: perfil del Cornell Lab of Ornitology en Flickr).