Charles Darwin pensaba que la música se había originado en el marco de la atracción que se establece entre las parejas de animales y los sonidos que éstos emiten durante el cortejo. Darwin deducía estas ideas del canto de algunas aves cuando intentan encontrar pareja, pero otros autores no han restringido el origen a un solo contexto emocional y lo han atribuido a la necesidad de expresión en la totalidad de las emociones humanas.

Los guerreros masái realizan una característica danza al son de canciones que cantan ellos mismos (imagen: usuario de Flickr).




