Autor: Pablo Herreros 9 August 2012

miniatura del artículoTenemos constancia de comportamientos de juego en casi todas las especies de mamíferos. Jugar o ensayar en edades tempranas es muy adaptativo, ya que es un método muy eficaz hacia el aprendizaje de comportamientos sociales o el entrenamiento de habilidades físicas que serán vitales en nuestra existencia. Explorar el mundo a nuestro alrededor y experimentar con situaciones de la vida real sin peligro, son algunas de sus funciones más valiosas para la supervivencia de los organismos.

Autor: Pablo Herreros 26 July 2012

Cuando el equipo de investigadores liderado por el neurocientífico Jaak Panksepp estaba observando una sesión de juego entre un par de ratas, les pareció escuchar unos sonidos que les recordaron a las risas humanas. Para poder comprobar si esto era cierto, usaron unos dispositivos que convierten sonidos de alta frecuencia, indetectables por el oído humano, en sonidos con rangos de frecuencias que el sistema auditorio humano sí puede escuchar. Poco después, intentaron provocar estas risas, haciendo cosquillas a estos pequeños roedores y los resultados fueron positivos. Las ratas pronto comenzaron a disfrutar mucho con las caricias procuradas por los investigadores y tuvieron una actividad vocal muy similar a la que tenemos los humanos cuando nos reímos.

Jaak Panksepp explica lo que observó con las ratas.YouTube Preview Image

Autor: Pablo Herreros 14 April 2011

Los primates somos especialmente propensos a iniciar juegos en cualquier momento y lugar sin previo aviso; fenómenos todos ellos que se relacionan con la necesidad de imaginar. Aunque la mayor parte de las ocasiones se trata de una actividad social que implica a más miembros, no es raro observar a individuos jugar solos.

De entre estos, los orangutanes son, probablemente, los que más practican esta modalidad de juego. En estas escenas, podemos observar esta tendencia en un grupo que pertenece al centro de reintroducción de Nyaru Menteng (Indonesia), a quien una compañía australiana les ha donado varias decenas de juguetes. Además de la diversión, el objetivo es enseñar a estos orangutanes a buscar la comida por sí solos en el futuro. Para ello, los trabajadores del centro han depositado varios tipos de frutos secos y bayas dentro de algunas bolas.

Jóvenes orangutanes juegan con bolas de colores rellenas de alimento y otros objetos en el centro de Nyaru Menteng, Indonesia.YouTube Preview Image