Es habitual para cualquiera de nosotros enfrentarnos a problemas que podemos resolver mediante la “mirada interior” o imaginación, sin necesidad de un proceso de prueba y error previo. Una capacidad que se puede apreciar también en otros primates y aves, pero que aún no se había demostrado en elefantes.

El elefante Kandula, en el Zoo Nacional de Washington (imagen: vpickering/Flickr).





