Autor: Pablo Herreros Ubalde 7 marzo 2018

 

Pregunta de un lector:

¿Hasta qué punto el cerebro es plástico Pablo? Creo profundamente en la plasticidad cerebral, y la pongo al límite, pero no acabo de conseguir los resultados deseados. Mi autoconocimiento, con toda la modestia, es casi insuperable; ahora tengo 32 y estoy orgullosísima de mi crecimiento personal. No obstante, tengo un nerviosismo latente no atribuible a ninguna enfermedad, especialmente cuando hablo en público o cuando me siento escuchada. También me cuesta mucho mantener mi mente a raya; probablemente esto se originase en mi infancia, con un padre que no escuchaba y una madre demasiado ocupada y para la que yo era demasiado complicada de gestionar. He practicado risoterapia, yoga, reiki, meditación, y todo esto me funciona maravillosamente bien, pero mi nerviosismo sigue allí. Mi pregunta es: ¿qué más puedo hacer para moldear y cambiar esta parte de mi cerebro? ¿Qué técnicas puedo probar?

Responde: Pablo Herreros Ubalde

Autor: Pablo Herreros Ubalde 9 febrero 2012

Hace un par de semanas, en el especial sobre el cerebro que lanzó Muy Interesante, publiqué un artículo donde planteo algunas cuestiones relevantes acerca del origen, evolución y estado actual del concepto de la «inteligencia social». Mi interés en ello, como os habrá pasado a muchos de vosotros, se debe a la constatación de que no existe relación alguna entre obtener puntuaciones altas en las pruebas clásicas que evalúan la inteligencia y el éxito en la vida, ya sea en el plano personal o profesional. Esta brecha entre ambas realidades pone de manifiesto, una vez más, que los programas educativos no están diseñados para desarrollar a las personas en todas sus facetas y potencialidades, especialmente aquellas que necesita para triunfar en la vida.