Las primeras evidencias arqueológicas de la asociación entre humanos y lobos, que pocos miles de años después dio lugar al perro domesticado que hoy todos conocemos, datan de hace 20.000 años aproximadamente, en actual zona de Irak y Pakistán. Al principio, éstos vivían en las periferias de los asentamientos humanos, alimentándose de los restos y prestando un gran servicio como centinelas, lo que nos permitió dormir y descansar con más tranquilidad.
Monos babuinos secuestran a cachorros de perro para convertirlos en sus mascotas.




