Los chimpancés suelen compartir la comida después de cooperar en un episodio de caza o tras localizar paneles de miel. De esta manera, los líderes del grupo se aseguran la participación futura de los compañeros en actividades en las que es necesario que intervengan varios miembros. Se trata de algo así como una contraprestación por los servicios prestados, además de tener un efecto reforzador de las alianzas existentes.
Lo que no se había observado en entornos de libertad es el compartir vegetales con miembros no emparentados; en cambio, en el entorno familiar eso sí es frecuente. Un equipo de primatólogos, liderado por Kimberley Hockings, ha conseguido registrar y filmar un caso de este tipo en la comunidad de chimpancés salvajes de Bossou, Guinea. En la investigación se describe el proceso en el que se observa cómo un macho adulto trepa hasta lo alto de un árbol de papaya y arranca un fruto que luego comparte con una hembra en la intimidad.





