Son pocas las especies de primates que utilizan o elaboran nidos para los periodos de inactividad. Los podemos encontrar en los dos extremos de la clasificación. En un lado están los prosimios (lemures, tarseros, lorisiformes y aye-ayes), que utilizan las cavidades de los árboles como nidos permanentes para parir, cuidar de las crías y descansar. Son puntos fijos con un fuerte sentido territorial. Los hominoideos (orangutanes, bonobos, chimpancés, humanos y gorilas), en el lado opuesto, también mostramos conductas de refugio y fabricamos nuestros propios lugares de descanso.
Un chipmancé en cautividad confecciona cuidadosamente su nido con siete mantas y un peluche.





